02 noviembre 2015

CUANDO ESTOY TRISTE LO QUE QUIERO ES QUE TE QUEDES A MI LADO...

"A veces no necesitas que nadie te levante del suelo, 

sino a alguien que se acueste a tu lado hasta que te puedas levantar"


Esta frase describe muy bien lo que más necesitamos cuando estamos mal. ¿A qué sí?
Sin embargo, no es una de las actitudes que solamos aplicar en el arte de consolar. Cuando vemos a alguien triste, dolido, desesperanzado o llorando, nos quedamos desorientados sin saber cómo actuar. Lo pasamos mal, nos sentimos impotentes, "¿Qué hago?", "¿Qué se supone que se hace ahora?"...
Con buena intención recurrimos a consolar diciendo: "Ya se te pasará", " No llores", "Piensa en otra cosa", "Anímate", "Tienes que distraerte".... 
Lo sé, se dicen con cariño pero ni funcionan e incluso puede que provoquen más malestar.


Dado que esta noche en el espacio "Mundo Positivo" en el que colaboro para el programa de radio "La noche con Esther" de Radio Voz se hablará sobre el duelo, he pensado en compartir en el blog algo tan importante como es el saber consolar.

3 FÓRMULAS CLAVE PARA CONSOLAR 

1.- Escucha, escucha, escucha... con compasión y empatía
La persona que está pasando un momento duro puede que tenga la necesidad de comunicar, de compartir y expresar su dolor. Lo mejor que podemos hacer es atenderla y dejar que se desahogue  libremente animándola a abrir su corazón si así lo quiere.
- "Cuéntame lo que necesites"
- "Estoy aquí, a tu lado, te escucho"

2.- No aconsejes, mejor pregunta
Quien está sufriendo no es capaz de asimilar esos consejos, es más, no te los ha pedido y podemos agobiarla con ellos. Solemos dar consejos con mucha alegría pensando en que así ayudamos. Es mejor guardar esas buenas intenciones para cuando nos las pidan y en todo caso, hacer preguntas cómo:
- "¿Puedo hacer algo para que estés mejor?"
- "¿Prefieres que te deje sola?", "¿Que me quede?"....

3.- Jamás digas: "No llores más"
Somos muy dados a decir esto, sobre todo porque nos duele ver llorar a alguien, e incluso también nos entra a nosotros ganas de hacerlo y queremos evitarlo. Pero cuidado, podemos provocar un sentimiento de culpa en la otra persona y que llegue a pensar que nos está molestando. El llanto es sanador, descarga la tensión acumulada y ayuda a gastar el dolor. Las emociones deben ser expresadas para que podamos liberarlas y sentirnos mejor. Anima a la persona a sacar su dolor a través del llando si así lo desea, sécale las lágrimas, abrázala...
- "Desahógate tranquilamente, llora lo que quieras, eso estará bien.

Y para terminar y resumir os dejo esta gran lección de mi perro:
"De mi perro aprendí que cuando alguien ha tenido un mal día, no hace falta más que guardar silencio, sentarse cerca y acompañarlo".


Página del facebook "La noche con Esther": aquí
Teléfono para participar: 902 173 273
Emisora de Ferrol 105,4 FM
Podéis escuchar también el programa on-line en la página de Radio Vozaquí

Un beso grande y un abrazo todavía más

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